Proceso de Aplicación de EMDR

1. Recopilación de Antecedentes: Se identifican las experiencias pasadas y los eventos traumáticos del cliente relacionados con su problema actual.
2. Preparación: Se informa al cliente sobre el proceso EMDR, sus mecanismos y expectativas, se le prepara para el tratamiento y se obtiene su consentimiento.
3. Establecimiento y Evaluación del Objetivo: El terapeuta identifica el recuerdo objetivo a procesar, junto con las creencias negativas actuales, las emociones y las sensaciones corporales asociadas. Posteriormente, se formula la creencia positiva deseada.
4. Desensibilización: El cliente se enfoca en una representación mental (imagen) del recuerdo objetivo, activando la creencia negativa, las emociones y las sensaciones corporales asociadas. Bajo la guía del terapeuta, se aplica estimulación bilateral (por ejemplo, movimientos oculares o estímulos táctiles), y se dirige al cliente para que sea consciente de todos los pensamientos, sentimientos e imágenes que pasan por su mente. Este proceso continúa hasta que la carga emocional del recuerdo disminuye.
5. Instalación: Se aplican series de estimulación bilateral para fortalecer y reforzar la creencia positiva deseada asociada con el recuerdo objetivo.
6. Escaneo Corporal: Se verifica si el cliente aún siente alguna tensión corporal o incomodidad residual relacionada con el recuerdo objetivo. Si está presente, estas sensaciones también se procesan con estimulación bilateral.
7. Cierre: El terapeuta informa al cliente que la sesión está llegando a su fin, ofrece técnicas de relajación y enraizamiento si es necesario, y proporciona información sobre lo que podría experimentar después de la sesión.
8. Reevaluación: Al inicio de la siguiente sesión, se evalúa la permanencia de los temas procesados y los resultados positivos alcanzados en la sesión anterior. Si es necesario, el procesamiento continúa basándose en la retroalimentación del cliente.