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La Terapia de Ondas de Choque Extracorpóreas (ESWT) ha sido durante mucho tiempo un método estándar para la fragmentación de cálculos renales. Estudios experimentales en tejido cardíaco y arterias coronarias han demostrado que la terapia de ondas de choque de baja intensidad promueve la formación de nuevos vasos sanguíneos (neovascularización) y aumenta el flujo sanguíneo. Basándose en estos hallazgos, la terapia de ondas de choque de baja intensidad se ha adaptado para su uso en la arteria y el tejido del pene, que comparten características similares con los vasos coronarios, particularmente en el contexto de la disfunción eréctil (DE).
Si bien el principio subyacente es similar al sistema utilizado para la fragmentación de cálculos renales, la terapia de ondas de choque aplicada para el tratamiento de la disfunción sexual utiliza una intensidad significativamente menor. En consecuencia, no se conocen efectos secundarios ni daños asociados con la terapia de ondas de choque de baja intensidad para la disfunción eréctil.
Es crucial evaluar a fondo a cada paciente para determinar la idoneidad y recomendar esta alternativa de tratamiento a quienes más se beneficiarán. En pacientes con enfermedad de Peyronie, especialmente durante la fase dolorosa inicial, la aplicación de esta terapia es significativa ya que puede ayudar a prevenir la formación de placas. No obstante, es importante reconocer que este método de tratamiento es relativamente nuevo y que sus resultados positivos a largo plazo aún están siendo establecidos.
¿Tiene la terapia de ondas de choque algún daño?
Si bien el principio subyacente es similar al sistema utilizado para la fragmentación de cálculos renales, la terapia de ondas de choque aplicada para el tratamiento de la disfunción sexual utiliza una intensidad significativamente menor. En consecuencia, no se conocen efectos secundarios ni daños asociados con la terapia de ondas de choque de baja intensidad para la disfunción eréctil.
Es crucial evaluar a fondo a cada paciente para determinar la idoneidad y recomendar esta alternativa de tratamiento a quienes más se beneficiarán. En pacientes con enfermedad de Peyronie, especialmente durante la fase dolorosa inicial, la aplicación de esta terapia es significativa ya que puede ayudar a prevenir la formación de placas. No obstante, es importante reconocer que este método de tratamiento es relativamente nuevo y que sus resultados positivos a largo plazo aún están siendo establecidos.