Los niveles elevados de triglicéridos pueden atribuirse a diversos factores. Las causas principales incluyen hábitos alimenticios desequilibrados y poco saludables, caracterizados por un consumo excesivo de carbohidratos, azúcares, alimentos procesados y grasas, lo que conduce a una mayor ingesta de energía de la que se gasta. Además, la obesidad, el uso de ciertos medicamentos, antecedentes familiares de triglicéridos altos, predisposiciones genéticas, el tabaquismo y el consumo de alcohol, enfermedades hepáticas y renales agudas o crónicas, y disfunciones tiroideas también pueden contribuir al aumento de los niveles de triglicéridos.