El proceso de recuperación después de una cirugía de luxación de hombro varía según el método quirúrgico aplicado y la condición individual, pero se puede proporcionar una guía general. Después de la cirugía, generalmente se inicia un programa de ejercicios suaves con un rango de movimiento limitado. Durante las primeras 2-3 semanas, se aconseja a los pacientes que realicen movimientos no extenuantes en la vida diaria y que mantengan el brazo protegido con un cabestrillo para el hombro.

Durante el primer mes, los pacientes pueden requerir asistencia con actividades diarias como las tareas domésticas, las compras y la conducción. La conducción de automóviles solo debe reanudarse cuando el paciente pueda realizar las funciones necesarias de manera cómoda y segura. Este período puede extenderse, especialmente si la cirugía se realizó en el hombro derecho debido a la necesidad de cambiar de marcha.

Con la aprobación de un especialista en Ortopedia y Traumatología, los pacientes pueden volver a practicar deportes aproximadamente 6 semanas después de la cirugía, siempre y cuando no se esfuercen demasiado. Para prevenir la rigidez del hombro, el especialista verificará la movilidad del hombro 2-3 semanas después de la cirugía. El proceso de recuperación, guiado por un fisioterapeuta, suele durar de 4 a 6 semanas. La mayoría de los pacientes pueden usar sus hombros cómodamente para las actividades diarias normales unos meses después de la cirugía.

Sin embargo, se recomienda evitar los deportes de contacto o los movimientos extenuantes que podrían aumentar el riesgo de una nueva luxación del hombro durante 4-6 meses después de la cirugía.