Varios factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar prostatitis. Estos incluyen pertenecer a una demografía de edad joven o mediana, tener antecedentes de prostatitis previa, experimentar infecciones del sistema urinario o reproductivo, ser diagnosticado con infección por VIH o SIDA, tener un historial de cateterización y someterse a procedimientos invasivos como una biopsia de próstata.