El lifting de hilos tensores es un procedimiento estético mínimamente invasivo utilizado para abordar la flacidez de la piel y lograr una apariencia más juvenil. En este método, se colocan debajo de la piel hilos quirúrgicos especialmente diseñados, a menudo con púas o conos. Estos hilos levantan y tensan la piel al tirar del tejido hacia arriba y asegurarlo a un punto fijo (por ejemplo, el área temporal o las estructuras óseas del cuero cabelludo).

El procedimiento se puede aplicar a diversas áreas, principalmente para tratar la flacidez facial, así como para corregir la laxitud del cuello tirando de ella hacia la parte posterior de la oreja. La dirección, el número y la tensión de los hilos son cruciales para lograr el resultado deseado. Realizado bajo anestesia local, este método es más simple y tiene un período de recuperación más corto en comparación con los lifting faciales quirúrgicos.

La longevidad de los resultados varía según el tipo de hilo utilizado (por ejemplo, los hilos de última generación, como los "hilos franceses", pueden ser efectivos hasta por 4-5 años), la estructura de la piel del individuo, el grado de flacidez y la calidad de la piel. Su eficacia y visibilidad pueden ser más limitadas, especialmente en personas con piel más gruesa y grasa.