No existe una cura definitiva para la FMF (Fiebre Mediterránea Familiar). Sin embargo, hay opciones de tratamiento eficaces disponibles para aliviar los síntomas y manejar los efectos de la enfermedad. Los enfoques de tratamiento suelen centrarse en los síntomas individuales. La mayoría de los pacientes son tratados con un medicamento llamado colchicina, que reduce la inflamación y ayuda a controlar la frecuencia y la gravedad de los síntomas. Este medicamento desempeña un papel fundamental en la desaceleración de la progresión de la enfermedad y la prevención de complicaciones.