No existe una causa única y definitiva conocida para la leucemia mieloide aguda (LMA). Sin embargo, los factores que se cree que contribuyen al desarrollo de la LMA pueden examinarse bajo dos categorías principales:

1. Factores Genéticos:
Las causas genéticas generalmente no son congénitas ni hereditarias. Las anomalías genéticas observadas en la LMA son en gran parte adquiridas en algún momento de la vida de un individuo. Estas anomalías pueden ocurrir en uno o varios de los genes que componen los cromosomas. A veces, también se pueden observar cambios estructurales como rupturas cromosómicas o la translocación de fragmentos rotos a otro cromosoma. Dichos cambios genéticos pueden conducir a la proliferación incontrolada y la transformación cancerosa de las células, lo que finalmente resulta en el desarrollo de leucemia.

2. Factores Ambientales y Otras Causas:
* Exposición a Altas Dosis de Radiación: Puede aumentar el riesgo de LMA, a menudo muchos años después de la exposición.
* Sustancias Químicas y Toxinas: Exposición a ciertas sustancias químicas que dañan la estructura celular, como el humo del tabaco y el benceno.
* Trastornos Sanguíneos Preexistentes: La incidencia del desarrollo de leucemia aumenta en ciertos trastornos sanguíneos caracterizados por insuficiencia de la médula ósea, como los síndromes mielodisplásicos.
* Quimioterapia: En pacientes que han recibido quimioterapia para otro tipo de cáncer, el riesgo de leucemia relacionada con el tratamiento puede surgir en años posteriores.
* Virus: Se cree que algunos virus pueden potencialmente desencadenar el desarrollo de leucemia.