El prolapso uterino no tratado en etapas tempranas lamentablemente progresa a etapas más avanzadas con el tiempo, en gran parte debido al daño persistente en los tejidos conectivos y el suelo pélvico. Por ejemplo, un prolapso uterino que inicialmente se presenta como Etapa 1 puede avanzar a Etapa 4. En casos de prolapso de Etapa 4 de larga duración, las pacientes con frecuencia experimentan complicaciones graves, como ulceración y engrosamiento de la membrana mucosa que cubre el tejido prolapsado. Además, el órgano prolapsado puede agrandarse hasta un punto que impide la reducción manual o el reposicionamiento interno.