Las principales diferencias entre el resfriado común y la gripe radican en la gravedad de la enfermedad, la velocidad de aparición y las características generales de los síntomas observados. La gripe suele comenzar de forma más repentina y sigue un curso más grave que el resfriado común. En la gripe, los síntomas sistémicos como fiebre alta, dolor de cabeza significativo, dolores musculares y articulares generalizados, escalofríos y fatiga intensa son predominantes. También pueden presentarse tos seca, dolor de garganta y congestión nasal. Un resfriado común, por otro lado, se presenta con síntomas más leves; estornudos, secreción nasal, congestión nasal y un leve dolor de garganta son más comunes. Mientras que la fiebre alta y los dolores corporales generalizados rara vez se observan en un resfriado común, estos síntomas son bastante típicos de la gripe.