El síndrome de malabsorción es una condición en la que los nutrientes no se absorben suficientemente de los intestinos, manifestándose con diversos síntomas que afectan tanto el sistema digestivo como otros sistemas corporales. Los síntomas principales incluyen:

* Síntomas gastrointestinales: Dolor abdominal, calambres, hinchazón y formación excesiva de gases, náuseas, vómitos y diarrea crónica (especialmente esteatorrea, caracterizada por heces grasosas, malolientes y de color claro).
* Hallazgos sistémicos generales y de deficiencia nutricional: Pérdida de peso inexplicable y significativa, desgaste muscular, debilidad, mayor susceptibilidad a infecciones recurrentes, fácil aparición de hematomas y tendencia al sangrado. También se pueden observar piel seca, lesiones cutáneas, caída del cabello, edema (hinchazón), fatiga crónica, malestar, mareos, irritabilidad y un estado apático.
* Hallazgos relacionados con deficiencias específicas de vitaminas y minerales:
* Ceguera nocturna (deficiencia de vitamina A).
* Dolor óseo, osteomalacia/osteoporosis y mayor riesgo de fracturas (deficiencia de vitamina D).
* Sangrado de encías y hemorragias nasales (deficiencia de vitamina K).
* Olvidos, dificultad para concentrarse, problemas de equilibrio, llagas alrededor de la boca y anemia (deficiencia de vitamina B12).
* En niños, retraso en el crecimiento y desarrollo.