Los síntomas más comúnmente observados en pacientes diagnosticados con acalasia incluyen:

* Disfagia (Dificultad para tragar): Este es el síntoma más prominente y molesto de la condición. Los pacientes experimentan una sensación de dificultad al tragar alimentos sólidos y líquidos.
* Regurgitación: Una sensación de que la comida se queda atascada en el esófago o el retorno de alimentos y líquidos no digeridos a la boca. Típicamente ocurre poco después de las comidas o al acostarse.
* Dolor Torácico: Dolor retroesternal (detrás del esternón) que se siente especialmente durante o después de la deglución.
* Pérdida de Peso: Ocurre debido a la dificultad para tragar y una nutrición inadecuada. En niños, puede conducir a un retraso en el desarrollo.
* Tos e Infecciones Pulmonares Recurrentes: Pueden desarrollarse como resultado de la aspiración de contenido gástrico regurgitado o alimentos que entran en la tráquea.
* Sensación de un Cuerpo Extraño en el Esófago: Una sensación de que algo está atascado en el esófago, particularmente sin un historial de deglución inusual, debería levantar sospechas de acalasia.