Existen dos métodos quirúrgicos principales empleados en el tratamiento de la diverticulitis:

1. Resección Intestinal Primaria: En este procedimiento quirúrgico, se extirpa el segmento del intestino afectado por la diverticulitis y los extremos sanos del intestino se reconectan para restaurar la continuidad intestinal. Este procedimiento tiene como objetivo mantener las funciones intestinales normales. La cirugía puede realizarse mediante un abordaje abierto o laparoscópico (mínimamente invasivo), dependiendo de la extensión de la inflamación y la condición clínica del paciente.

2. Resección Intestinal con Creación de Colostomía (con Colostomía Temporal): En casos de inflamación severa, infección o perforación en el intestino, puede que no sea seguro reconectar inmediatamente los extremos intestinales. En tales situaciones, después de extirpar la sección enferma, el cirujano saca un extremo sano del intestino grueso a través de una abertura (estoma) creada en la pared abdominal. Se adjunta una bolsa a esta abertura, y las heces se acumulan en ella. Este procedimiento se denomina colostomía. Una vez que la inflamación en el intestino y la condición general del paciente mejoran, generalmente después de unos meses, la colostomía se cierra en un segundo procedimiento quirúrgico y se restaura la continuidad intestinal.