La mononucleosis infecciosa, comúnmente conocida como "enfermedad del beso", actualmente carece de un tratamiento antiviral específico dirigido al virus causante. El manejo se centra principalmente en la atención de apoyo. El reposo estricto es crucial para la recuperación, particularmente debido al riesgo de ruptura esplénica, que es más frecuente entre la segunda y la cuarta semana de la enfermedad. Para minimizar este riesgo, especialmente en pacientes jóvenes, es imperativo abstenerse de actividades físicas extenuantes como el baile y los deportes durante al menos cuatro semanas.
Prevenir el estreñimiento también es importante para evitar el esfuerzo. El alivio sintomático puede incluir medicamentos para reducir la fiebre y gárgaras para la garganta. No se debe usar aspirina. El monitoreo médico y el seguimiento cercano son esenciales. En algunos casos, las amígdalas significativamente agrandadas pueden obstruir las vías respiratorias y dificultar la respiración; se recomienda una consulta médica inmediata si aparece este síntoma. Se recomienda un seguimiento semanal cercano de los pacientes. Actualmente, no existe una vacuna disponible para prevenir la mononucleosis infecciosa.