Volver a la Búsqueda
ES
La broncoscopia se realiza bajo anestesia local, sedación consciente o anestesia general (intubación completa), dependiendo del estado general del paciente, la naturaleza de la enfermedad y el alcance del procedimiento a aplicar. El paciente no siente ningún dolor durante el procedimiento. En los casos en que no se requiere anestesia general completa, existe la posibilidad de que el paciente experimente tos leve o sensación de falta de aire; sin embargo, dichas molestias generalmente se minimizan con la aplicación de anestesia local, y la mayoría de los pacientes toleran el procedimiento cómodamente. El procedimiento se lleva a cabo utilizando un dispositivo delgado y flexible llamado broncoscopio, que tiene una cámara y luz en su extremo, insertado a través de la nariz o la boca mientras el paciente está en posición sentada o acostada.