El tratamiento PUVA comienza con la ingesta oral de psoraleno en forma de tableta, una sustancia presente naturalmente en muchas plantas que hace que la piel y los ojos sean más sensibles a la luz UV. Posteriormente, el paciente es expuesto a luz ultravioleta A (UVA) artificial dentro de una cabina especializada. Durante el tratamiento, es importante que el paciente se coloque en el centro de la cabina para asegurar que la luz UVA se distribuya uniformemente por todo el cuerpo.