La terapia de Ondas de Choque (ESWT), utilizada en el tratamiento de la disfunción eréctil, es una opción adecuada para una amplia gama de pacientes. Dado que su objetivo principal es estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos, su aplicación se recomienda principalmente para pacientes que experimentan problemas de erección de origen vascular. Los mejores resultados del tratamiento generalmente se observan en pacientes que muestran una respuesta parcial a los medicamentos orales o a las terapias de inyección, ya que la ESWT puede proporcionar beneficios más duraderos en estos pacientes al dirigirse directamente al problema vascular subyacente.