La resonancia magnética (RM) es un método de diagnóstico que generalmente no tiene efectos secundarios y no implica radiación ionizante. Debido a esta característica, puede utilizarse de forma segura con fines diagnósticos en una amplia gama de pacientes, incluidos bebés muy pequeños y mujeres embarazadas. No obstante, se recomienda evitar las resonancias magnéticas durante el primer trimestre (los primeros 3 meses) del embarazo, a menos que sea absolutamente necesario. Los estudios científicos indican que la RM es uno de los métodos de imagen más seguros durante el embarazo. Sin embargo, algunas exploraciones de RM pueden requerir la administración intravenosa de un agente de contraste a base de gadolinio. Las exploraciones de RM realizadas con agentes de contraste generalmente no se recomiendan durante el embarazo.