La adenitis por sí misma no se transforma directamente en cáncer. Sin embargo, los ganglios linfáticos pueden albergar cánceres que se desarrollan en ellos (por ejemplo, linfomas) o pueden verse afectados por la propagación de cánceres de otras partes del cuerpo. Por lo tanto, un examen médico realizado por un médico y métodos de imagen radiológica apropiados son de gran importancia para un diagnóstico preciso y un diagnóstico diferencial.