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La embolia pulmonar es una afección médica grave que puede ser potencialmente mortal y conlleva un riesgo de recurrencia. Se recomienda a las personas que han sufrido una embolia pulmonar que presten especial atención a los siguientes puntos:
* Adherencia a la medicación: Preste mucha atención a utilizar los medicamentos anticoagulantes (adelgazantes de la sangre) recetados por su médico de forma regular y completa.
* Control del peso: Minimice el riesgo de formación de coágulos manteniendo un peso corporal saludable. El exceso de peso puede aumentar significativamente el riesgo de coágulos sanguíneos.
* Tratamiento de las afecciones subyacentes: Asegure un diagnóstico y tratamiento tempranos de las afecciones subyacentes, como trastornos cardíacos o anomalías del sistema de coagulación sanguínea.
* Importancia de la salud vascular: Proteja su salud vascular mediante actividad física regular y hábitos alimenticios equilibrados. Este es un factor crítico en la prevención de la embolia pulmonar.
* Movimiento e hidratación: En entornos de trabajo o durante viajes que requieran inmovilidad prolongada, consuma suficiente agua. Levántese y dé paseos cortos cada hora, y mueva las piernas regularmente. Estas prácticas apoyan la circulación sanguínea.
¿A qué deben prestar atención las personas que han sufrido una embolia pulmonar?
* Adherencia a la medicación: Preste mucha atención a utilizar los medicamentos anticoagulantes (adelgazantes de la sangre) recetados por su médico de forma regular y completa.
* Control del peso: Minimice el riesgo de formación de coágulos manteniendo un peso corporal saludable. El exceso de peso puede aumentar significativamente el riesgo de coágulos sanguíneos.
* Tratamiento de las afecciones subyacentes: Asegure un diagnóstico y tratamiento tempranos de las afecciones subyacentes, como trastornos cardíacos o anomalías del sistema de coagulación sanguínea.
* Importancia de la salud vascular: Proteja su salud vascular mediante actividad física regular y hábitos alimenticios equilibrados. Este es un factor crítico en la prevención de la embolia pulmonar.
* Movimiento e hidratación: En entornos de trabajo o durante viajes que requieran inmovilidad prolongada, consuma suficiente agua. Levántese y dé paseos cortos cada hora, y mueva las piernas regularmente. Estas prácticas apoyan la circulación sanguínea.