Las primeras 24 horas después de un procedimiento de inyección espinal son de vital importancia. Durante este período, pueden presentarse síntomas como entumecimiento o hormigueo temporal (parestesia) en las piernas, hipotensión o mareos, por lo que se recomienda encarecidamente que un acompañante esté presente con el paciente. El acompañante debe asistir al paciente con el transporte seguro a casa después del procedimiento. Está estrictamente prohibido conducir un vehículo dentro de las primeras 24 horas. Para que los medicamentos administrados puedan ejercer plenamente sus efectos reparadores, es esencial descansar en posición supina durante las primeras 48 horas después del procedimiento. La posición de descanso debe ser boca arriba o de lado; para aliviar el canal espinal lumbar, será beneficioso flexionar ligeramente las rodillas hacia el abdomen mientras se está acostado boca arriba. Cuando se acuesta de lado, se recomienda colocar un pequeño cojín o almohada entre las piernas.