La tricotilomanía, comúnmente conocida como trastorno de arrancamiento de cabello, se caracteriza por un impulso irresistible de arrancarse el propio cabello, típicamente del cuero cabelludo, las pestañas, las cejas u otras áreas del cuerpo. Sin un tratamiento adecuado, esta condición puede conducir a una pérdida permanente del cabello. Además, el arrancamiento persistente del cabello puede dañar la piel y los folículos pilosos, aumentando el riesgo de infección en las áreas afectadas. Dichas infecciones pueden provocar un malestar significativo y potencialmente complicaciones de salud más graves.