En la rinoplastia cerrada, la cirugía se realiza a través de pequeñas incisiones hechas dentro de las fosas nasales, las cuales no son visibles desde el exterior de la nariz. Después de que el cirujano elabora el plan quirúrgico mediante un examen físico detallado y diversas pruebas diagnósticas, la intervención quirúrgica necesaria se lleva a cabo a través de las fosas nasales del paciente.