La anemia es una condición caracterizada por un número insuficiente de glóbulos rojos sanos o de hemoglobina para suministrar adecuadamente oxígeno a los tejidos y órganos del cuerpo. Este estado se define por un recuento de glóbulos rojos, niveles de hemoglobina o el volumen total de glóbulos rojos en la sangre que caen por debajo de los rangos normales. Los síntomas comunes incluyen fatiga, piel pálida, dificultad para respirar, mareos y un ritmo cardíaco rápido.

Las principales causas de la anemia incluyen una producción inadecuada de glóbulos rojos y deficiencias en vitaminas y minerales críticos como el hierro, la vitamina B12 y el folato. La anemia puede diagnosticarse cuando los niveles de hemoglobina en la sangre caen por debajo de 130 g/L para hombres, 120 g/L para mujeres y 140 g/L para recién nacidos.

Aunque la anemia puede afectar tanto a hombres como a mujeres, la anemia por deficiencia de hierro es particularmente prevalente entre las mujeres jóvenes debido a la pérdida de sangre experimentada durante los ciclos menstruales. La anemia puede ser temporal o crónica; sin embargo, generalmente es manejable y sus síntomas pueden aliviarse mediante medicamentos, ajustes dietéticos y otras intervenciones médicas.