El diagnóstico de la estenosis pilórica generalmente se basa en la historia clínica del paciente y el examen físico. Durante el examen físico, puede ser palpable un músculo pilórico hipertrofiado, a menudo descrito como una masa 'similar a una aceituna'. Si los hallazgos del examen físico son insuficientes o no concluyentes, se utilizan métodos de imagen. La ecografía es un método altamente efectivo y comúnmente utilizado para diagnosticar la estenosis pilórica. Especialmente en lactantes, la historia detallada de los vómitos (frecuencia, naturaleza proyectiva, contenido, etc.) y la masa palpable durante el examen abdominal ayudan en el diagnóstico.

Una vez diagnosticada la estenosis pilórica, el lactante es hospitalizado y preparado para la cirugía. Cualquier deshidratación o desequilibrio electrolítico en la sangre se corrige generalmente en 24 horas. Los cirujanos realizan un procedimiento quirúrgico llamado piloromiotomía para aliviar la obstrucción. La mayoría de los lactantes reanudan la alimentación normal aproximadamente 3-4 horas después de la operación. Cabe señalar que algunos lactantes pueden experimentar tipos similares de vómitos dentro de las primeras 24 horas después de la cirugía. Los pacientes suelen ser dados de alta entre 24 y 48 horas después de la operación, pero su médico continuará monitorizando la condición de su bebé.