En pacientes en diálisis, la producción de orina generalmente disminuye o se detiene por completo. Esta situación subraya la importancia de que los pacientes restrinjan su ingesta de líquidos. Consumir alimentos ligeros 1 o 2 horas antes de una sesión de diálisis ayuda a prevenir el hambre y, por lo tanto, a evitar fluctuaciones en la presión arterial o el nivel de azúcar en la sangre.