Volver a la Búsqueda
ES
El procedimiento de inserción del balón gástrico es similar a un procedimiento endoscópico estándar. Aunque raros, pueden surgir riesgos potenciales como perforación o sangrado, especialmente si es realizado por un endoscopista sin experiencia. Históricamente, los modelos de balón más antiguos se asociaban con una mayor incidencia de sangrados, úlceras y perforaciones gástricas. Sin embargo, los balones gástricos modernos presentan un riesgo significativamente reducido de tales complicaciones, lo que los hace excepcionalmente seguros. Después del procedimiento, los pacientes pueden experimentar un período de adaptación inicial. Como un objeto extraño, típicamente inflado a 400-600 cc, es introducido en el estómago, el cuerpo reacciona naturalmente intentando expulsarlo. Esto puede manifestarse como náuseas, vómitos, arcadas o un aumento de los movimientos intestinales durante los primeros 1-2 días. Esta "fase de tolerancia" es temporal. En general, el riesgo de complicaciones es mínimo cuando el procedimiento es realizado por un especialista experimentado en un paciente seleccionado adecuadamente. Si surgiera cualquier síntoma inesperado después de la inserción del balón gástrico, los pacientes deben consultar a su médico para una evaluación y orientación sobre el curso de acción posterior.