Se recomienda buscar atención médica si un trastorno de ansiedad interfiere significativamente con el funcionamiento diario de una persona o reduce sustancialmente su calidad de vida. Específicamente, si la claustrofobia provoca ansiedad intensa o ataques de pánico que llevan a la persona a evitar situaciones profesionales o sociales, es crucial buscar ayuda de un profesional de la salud sin demora.