Se pueden realizar diversas pruebas sanguíneas para determinar las causas subyacentes de la hipertensión pulmonar. Afecciones como enfermedades hepáticas crónicas, trastornos reumáticos, EPOC, tumores pulmonares y enfisema pueden contribuir a la hipertensión pulmonar. Por lo tanto, también se evalúan análisis de sangre relevantes para detectar dichas afecciones subyacentes.