La resonancia magnética cardíaca (RMC) no se recomienda para programas de chequeo rutinarios a menos que exista una indicación médica específica. Sin embargo, en pacientes con afecciones que requieren un seguimiento regular, como insuficiencia cardíaca, enfermedad valvular, cardiopatía congénita o dilatación aórtica, una evaluación y monitorización detalladas con RMC pueden ser beneficiosas. Especialmente en casos como la dilatación aórtica que requieren un seguimiento estrecho anual o bienal, preferir la RMC ofrece una ventaja significativa al prevenir la exposición del paciente a la radiación.