Las conjuntivitis causadas por infecciones son generalmente contagiosas. Para prevenir la propagación de la enfermedad, es de gran importancia lavarse las manos con frecuencia y seguir las reglas generales de higiene. Se debe evitar el contacto físico cercano (como estrechar manos, besar) con personas que tienen conjuntivitis, y el uso compartido de artículos personales como toallas y maquillaje debe ser estrictamente impedido. Especialmente en casos de conjuntivitis debida a una infección por adenovirus, la córnea del ojo también puede verse afectada, lo que puede llevar a una reducción de la visión.