Para los casos de otosclerosis, el método de tratamiento principal es la intervención quirúrgica. Este procedimiento, conocido como "estapedotomía", implica la extracción del hueso estribo y su reemplazo por una prótesis de metal o plástico. Después de la operación, los pacientes pueden experimentar mareos durante unos días, lo que requiere reposo en cama. Como ocurre con cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos inherentes. Por lo tanto, si la otosclerosis afecta a ambos oídos, es aconsejable operar primero un oído. La decisión de proceder con la cirugía en el segundo oído se tomará en función del resultado de la operación inicial.