Un implante coclear es un dispositivo médico electrónico diseñado para restaurar la percepción del sonido en personas con pérdida auditiva. A menudo se le denomina 'implante de oído' u 'oído biónico'. El dispositivo consta de dos partes principales: externa e interna. La parte externa incluye un micrófono que recoge los sonidos ambientales, un procesador de voz que convierte y procesa estos sonidos en señales digitales, y un transmisor que envía estas señales al receptor/estimulador situado debajo de la piel. La parte interna, implantada quirúrgicamente, consiste en un receptor/estimulador y una matriz de electrodos que se extiende hacia la cóclea, los cuales transmiten las señales al nervio auditivo. La cirugía de implante coclear se realiza bajo anestesia general por un especialista en Cirugía de Otorrinolaringología (ORL). Durante la operación, se realiza una pequeña incisión detrás de la oreja, se accede al hueso mastoideo y se coloca la parte receptora/estimuladora de la unidad interna. Posteriormente, la matriz de electrodos se introduce suavemente en la cóclea. Una vez finalizado el procedimiento, se cierra la incisión. La duración de la operación puede variar según la condición del paciente. En el período postoperatorio, pueden presentarse condiciones temporales como náuseas, mareos o molestias en la región del oído. El implante no se activa de inmediato; generalmente se programa y activa por un audiólogo dos a seis semanas después de la cirugía. Es importante señalar que los implantes cocleares no restauran completamente la audición normal. Sin embargo, pueden ayudar a las personas con discapacidad auditiva a percibir los sonidos ambientales, comprender mejor el habla y mejorar sus habilidades de comunicación. Durante el proceso de recuperación postoperatoria, es de suma importancia la estricta adherencia a las instrucciones del médico y del audiólogo.