Al igual que cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía del osteoma osteoide conlleva ciertos riesgos. Estos riesgos incluyen principalmente:

* Riesgo de infección: Como en todas las intervenciones quirúrgicas, existe la posibilidad de que se desarrolle una infección en el área quirúrgica.
* Dificultad para localizar el tumor: Debido al pequeño tamaño de los tumores de osteoma osteoide, existe la posibilidad de que el tumor no se localice con precisión durante la cirugía abierta.
* Riesgo de fractura ósea: Si se extrae una gran cantidad de tejido óseo junto con el tumor, el riesgo de una fractura ósea postoperatoria puede aumentar. En casos de grandes defectos óseos, se pueden insertar tornillos o placas en el área para reducir el riesgo de fractura.
* Riesgo de daño vascular y nervioso: Si el tumor está localizado cerca de estructuras vasculares y nerviosas, existe el riesgo de que estas importantes estructuras puedan sufrir daños durante la cirugía.

Sin embargo, el equipo quirúrgico tecnológico avanzado utilizado hoy en día minimiza significativamente estos riesgos. En particular, la tecnología O-Arm, que permite el uso de la tomografía computarizada (TC) en el quirófano, reduce los riesgos potenciales en las cirugías de osteoma osteoide a casi cero y mejora la seguridad quirúrgica.