Antes de la embolización endovascular, los exámenes médicos del paciente son revisados detalladamente por el especialista en Radiología Intervencionista. Si se considera necesario, se pueden solicitar pruebas adicionales o nuevas. Generalmente, los análisis de sangre realizados en las últimas dos semanas, como las pruebas de función renal y los parámetros de coagulación, son suficientes. El uso actual de medicamentos por parte del paciente, especialmente los anticoagulantes, se evalúa cuidadosamente y se realizan ajustes si es necesario para la seguridad del procedimiento.

Se requiere un ayuno absoluto de al menos 6 horas antes del procedimiento, incluyendo alimentos sólidos y líquidos; el consumo de tabaco también debe estar completamente restringido durante este período.

Dependiendo del procedimiento específico, se puede optar por uno de los siguientes métodos de anestesia: anestesia local (adormecimiento de la zona de intervención), sedación/sedoanalgesia (proporcionando una relajación profunda con medicamentos calmantes y analgésicos) o anestesia general (el paciente es completamente dormido).