Volver a la Búsqueda
ES
Para el diagnóstico de trastornos del sueño, se puede realizar una prueba de electroencefalografía (EEG). Para este procedimiento, se recomienda típicamente un período de privación de sueño de 6 a 8 horas, lo que permite una observación más clara de la actividad eléctrica cerebral y facilita que el paciente se quede dormido durante la prueba. Este enfoque posibilita una detección más precisa de las anomalías relacionadas con el sueño.