Para reducir el riesgo de transmisión de parásitos intestinales, se recomiendan las siguientes medidas:

* Higiene personal y limpieza:
* Lavarse las manos de forma regular y minuciosa con agua y jabón, especialmente después de usar el inodoro y antes de preparar o comer alimentos.
* Desinfectar regularmente superficies como pomos de puertas y grifos.
* Seguridad del agua:
* Hervir el agua de fuentes desconocidas o sospechosas antes de consumirla.
* Al viajar, hacer senderismo o acampar, beber únicamente agua embotellada sellada. También, usar agua embotellada para cepillarse los dientes.
* Seguridad alimentaria:
* Cocinar los alimentos completamente y mantener las temperaturas adecuadas (mantener los alimentos calientes calientes y los alimentos fríos fríos).
* Utilizar utensilios limpios para comer y evitar compartir alimentos o utensilios de cocina con personas que se sabe que están infectadas.
* Evitar el contacto:
* Evitar el contacto cercano con personas que se sabe que están infectadas.
* Tomar precauciones para prevenir el contacto fecal durante la actividad sexual.
* Consulta profesional:
* Consultar a un profesional de la salud con antelación si se planea viajar a zonas de alto riesgo o si existe la posibilidad de entrar en contacto con posibles fuentes de parásitos intestinales.