Antes de un trasplante de médula ósea, se someterá a una serie exhaustiva de pruebas y procedimientos. Esta rigurosa evaluación está diseñada para valorar su salud general y su estado médico actual, asegurando que esté físicamente preparado para el proceso de trasplante. Esta fase preparatoria puede extenderse durante varios días. Además, un cirujano o radiólogo insertará un catéter venoso central (comúnmente conocido como vía central) en una vena grande, típicamente ubicada en su pecho o cuello. Este tubo largo y delgado es un componente esencial de su tratamiento, y a menudo permanece en su lugar durante toda su duración. Su equipo de trasplante utilizará esta vía central para la administración de células madre trasplantadas, medicamentos cruciales y productos sanguíneos necesarios.