La prevención de la adenitis requiere mantenerse alejado de las fuentes que pueden causar infecciones. Si se observa cualquier signo de infección, es de suma importancia consultar de inmediato a un médico especialista adecuado. Para protegerse contra las infecciones y, en consecuencia, la adenitis, se debe prestar la máxima atención a la higiene personal; las manos deben lavarse frecuentemente con agua y jabón; se debe evitar el consumo de alimentos crudos o poco cocidos; se deben administrar las vacunas necesarias contra las infecciones y se debe garantizar meticulosamente la limpieza del agua potable.