La capacidad de los pacientes parapléjicos para caminar depende de factores como el nivel de la lesión medular y la función muscular residual. Con programas de rehabilitación adecuados y ayudas para caminar (como órtesis, muletas o bastones), muchos pacientes pueden caminar. En algunos casos, si la fuerza y la coordinación muscular son suficientes, caminar puede ser posible sin necesidad de dispositivos de asistencia.