El quiste pilonidal suele manifestarse con síntomas localizados en el área del coxis. Estos incluyen dolor, a menudo intenso y que empeora al sentarse, junto con enrojecimiento e hinchazón en la región afectada. Un síntoma característico es la secreción de pus, sangre o un líquido maloliente del quiste o absceso. En etapas más avanzadas, puede formarse un absceso. Con menos frecuencia, pueden aparecer síntomas sistémicos como fiebre, náuseas y fatiga. Cuando la infección es grave, estos síntomas pueden interferir significativamente con las actividades diarias, dificultando caminar y sentarse. Si experimenta varios de estos síntomas, se recomienda consultar a un cirujano general.