La paraplejía es una condición caracterizada por la pérdida parcial o completa de las funciones transmitidas a través de los nervios, resultante de un daño en la médula espinal. Los síntomas clave incluyen una reducción o parálisis completa de la fuerza muscular (pérdida de la función motora), y la pérdida parcial o completa de sensaciones como el dolor, el calor, el tacto y la posición (pérdida de la función sensorial). También se puede observar un debilitamiento o la pérdida total de los reflejos. Además, las disfunciones en las funciones autonómicas, como el control intestinal y vesical —es decir, dificultad o pérdida de control sobre la micción y la defecación—, son también síntomas importantes de la paraplejía.