Posibles Efectos Secundarios Relacionados con el Tratamiento y su Manejo

Algunos tratamientos pueden afectar el sistema nervioso, provocando síntomas como entumecimiento, ardor, debilidad, hormigueo y pérdida de sensibilidad en manos y pies, especialmente en los dedos (neuropatía periférica). Además, rara vez, puede haber pérdida de equilibrio, dificultad para agarrar objetos, dolores articulares, pérdida de audición, dolor abdominal y estreñimiento. Algunos medicamentos también pueden afectar los músculos, causando debilidad y fragilidad muscular.

Aunque estos efectos secundarios pueden ser molestos, generalmente mejoran con el tiempo después de suspender el tratamiento y en gran medida no son permanentes. Sin embargo, en algunos pacientes, los síntomas pueden persistir hasta por seis meses después de suspender el medicamento, o rara vez, pueden volverse permanentes. Si los síntomas se vuelven persistentes o empeoran, debe consultar a su médico sin demora.

Si experimenta síntomas como dolor o debilidad muscular, se pueden tomar las siguientes precauciones:
* Tenga extrema precaución al usar herramientas afiladas o punzantes para evitar lesiones.
* Al caminar o subir escaleras, sujétese a pasamanos o paredes para reducir el riesgo de caídas; use ayudas de apoyo como un bastón si es necesario.
* Elija zapatos que le queden bien y que tengan propiedades antideslizantes.
* Se recomienda a los pacientes que experimentan entumecimiento o sensación de hormigueo en las yemas de los dedos debido al tratamiento que utilicen un trozo de tela al tocar superficies metálicas como asas de teteras o pomos de puertas.