Para determinar la causa subyacente de la picazón vaginal, se realizan pruebas de cultivo para detectar una infección. Si se detecta una infección, se inicia el tratamiento antibiótico adecuado. Sin embargo, si se descarta una infección, se consideran reacciones alérgicas o irritantes como jabones, detergentes u otras sustancias irritantes. En este escenario, se puede recomendar al paciente que realice ciertos ajustes en sus hábitos diarios y rutina de higiene personal.