El diagnóstico de la diabetes tipo 2 es establecido por un médico especialista mediante diversas pruebas de laboratorio y evaluaciones clínicas. El proceso de diagnóstico suele incluir los siguientes métodos:

Prueba de glucosa en plasma en ayunas:
Esta prueba mide el nivel de azúcar en la sangre en individuos con sospecha de diabetes después de un período de ayuno. Un nivel de azúcar en sangre en ayunas de 126 mg/dl o superior, generalmente después de un ayuno de 8 horas, apoya el diagnóstico de diabetes.

Prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG):
La PTOG evalúa cómo el cuerpo procesa el azúcar en la sangre después de que una persona consume una cantidad específica de líquido que contiene glucosa. Un nivel de glucosa en plasma de 200 mg/dl o superior a las 2 horas de la prueba es indicativo de diabetes tipo 2.

Medición de HbA1c:
La HbA1c (hemoglobina glucosilada) es una prueba que refleja los niveles promedio de azúcar en la sangre durante los últimos 2-3 meses. Para el diagnóstico de diabetes tipo 2, un valor de HbA1c de generalmente 6.5% o superior se acepta como criterio.

Análisis de orina:
Un resultado positivo para la glucosa en un análisis de orina puede ser un indicador de diabetes tipo 2. Normalmente, la glucosa no debería estar presente en la orina; por lo tanto, la detección de glucosa en la orina puede indicar la presencia de diabetes.