La infertilidad se define como la incapacidad de lograr un embarazo después de un período determinado de relaciones sexuales regulares y sin protección. Para establecer un diagnóstico e identificar las causas subyacentes, se realizan exámenes exhaustivos y diversas pruebas avanzadas tanto en mujeres como en hombres. Estos exámenes incluyen métodos como el análisis hormonal, el análisis de esperma, la histerosalpingografía (HSG), el monitoreo de la ovulación, la laparoscopia y la histeroscopia.