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ES
La preparación para este procedimiento es similar a la de una endoscopia estándar. Los pacientes deben ayunar de 6 a 8 horas antes. Para el procedimiento, el paciente es sedado, reflejando el proceso de una endoscopia estándar. Durante el examen endoscópico, el esófago y el duodeno son inspeccionados visualmente para detectar cualquier problema potencial. Simultáneamente, se coloca endoscópicamente una cápsula de monitoreo de pH en el esófago, integrada sin problemas con el procedimiento existente. Esta cápsula permanece adherida al revestimiento esofágico durante 24 a 48 horas, después de lo cual se desprende naturalmente. Este método es fundamental para el diagnóstico de la enfermedad por reflujo.