El tratamiento del derrame pericárdico varía según la gravedad del derrame y su causa subyacente. Particularmente cuando el derrame progresa o afecta la función cardíaca, el drenaje del líquido acumulado puede ser necesario. Los principales métodos de tratamiento aplicados para el derrame pericárdico son: Pericardiocentesis: Extracción del exceso de líquido acumulado en el saco alrededor del corazón mediante una aguja. Drenaje quirúrgico: Extracción quirúrgica del exceso de líquido o una operación dirigida a la causa subyacente del derrame. Pericardiotomía con balón percutánea: Un procedimiento para crear una abertura en el pericardio para prevenir derrames recurrentes. Toracotomía de emergencia: Un procedimiento quirúrgico abierto realizado en situaciones de peligro de vida para un acceso urgente al corazón y el drenaje del líquido pericárdico.