Antes de diagnosticar una inflamación ósea (osteomielitis), un médico especialista realizará un examen físico. Posteriormente, se pueden solicitar varias pruebas de diagnóstico. Estas pruebas suelen incluir:
* Hemograma completo (CBC): Se realiza para detectar bacterias en el torrente sanguíneo e identificar signos de inflamación o infección.
* Pruebas de imagen: La resonancia magnética (RM), la tomografía computarizada (TC) y la ecografía proporcionan imágenes detalladas de huesos, músculos y tejidos.
* Gammagrafía ósea: Se utiliza para identificar infecciones o fracturas dentro de los huesos.
* Biopsia: Un especialista puede realizar una biopsia con aguja para obtener muestras de líquido, tejido u hueso y examinar los signos de infección.