Las cirugías de osteosarcoma suelen implicar complejidades quirúrgicas significativas. Estas operaciones, que requieren la extirpación de tejidos extensos, conllevan un alto riesgo de pérdida de sangre e infección. Para minimizar estos riesgos, los pacientes generalmente inician un tratamiento antibiótico antes de la cirugía. En promedio, la estancia hospitalaria después de una cirugía de osteosarcoma oscila entre 5 y 7 días.